11/5/17

Sindrome del Ocaso

Al anochecer caminaba por la llanura con los hombros caídos,
el sol ya quemó mi espalda con su fuerte látigo,
y sobre mi caballo de nuevo, un soldado siempre he sido,
de mis ojos saltaron como resorte lagrimas de ácido.

Las coplas se acomodan entre las lineas de la hoja,
añoranzas y memorias nacen y mueren en mi pluma,
las coplas se acomodan entre la espuma de la ola,
a donde vas inventor de poemas?, a donde vas sin tu luna?.

Transito caminos donde ninguno me alcanza,
corro con caballos sin rienda por el viento mas fuerte,
transito caminos  donde crece remembranza,
vuelo con las garzas que en sus plumas llevan mi suerte.

Yo viví feliz cuando mi casa era de amor y tus besos mi techo,
yo me sentaba en mi silla a ver puestas de sol,
yo viví feliz cuando tu amor se depositaba en mi pecho,
yo me sentaba en mi silla donde te escribí mil y una canción.

mi orgullo es primitivo como ríos cantarinos,
recuerdo que era un jardín que dejo el mundo al descuido,
sin conocer desengaños conocí la traición del beso vespertino,
recuerdo que era un pedazo de carne abriéndose ante un cuchillo.



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