8/11/16

Angeline

Lo mejor que pude había soportado las mil tentaciones de Angeline, pero cuando llego a besarme para luego rechazarme, juré vengarme, ustedes me conocen, saben bien que clase de persona soy, bueno....pero es nuestro secreto...al final todos lo sabrán, eso denlo por hecho, deben saber de antemano que haré que pague, cada risa que a mi espalda soporté, debe pagar, porque una injusticia será siempre una injusticia hasta la metamorfosis de la víctima, víctima que será vengador explosivo y radical sin escrúpulos, primero debo explicarles, yo no di motivos a Angeline para sospechar, no le demostré mis argumentos, solo use mi motivación, al contrario, fui amable siempre, cada mañana de cada maldito día, mi sonrisa perfectamente ensayada creó de mi la imagen de un joven indefenso, un desequilibrado de buena voluntad, no sabía que mi sonrisa planeó siempre quitarle la suya. Aquella Angeline tenía un punto débil, pero muchas fortalezas, la conocí muy bien, claro si yo era su sombra, maldito empleo, maldita Angeline, como soñé cojer tus nalgas, pero ese no era mi placer preferido, ustedes saben... Un viernes, casi a media noche, en  fiesta de navidad, me conseguí a mi jefa, me abrazó con cordialidad y un poco de hipocresía, su aliento me dejó claro que estaba pasada de tragos, mi hermosa jefa llevaba un gorro de santa, y bufanda de colores navideños, llevaba un prendedor del reno rudolf sobre la blusa apretada por el silicón  y una copa de un licor color azul, seguramente excesivamente costoso como sus nalgas, llevaba un vestido absolutamente elegante, y un collar de oro del cuello hasta sus tetas, sin duda me alegré tanto, que le abracé como nunca.

- Mi querida Angeline! - exclamé --Pero que hermosa estas, - voy camino a una fiesta,
- ¿te gustaría venir? - le pregunté mientras le mostraba una botella entera de whisky barato,
- si no quieres llamaré a alguien mas, --puedo llevarte a casa, --sugerí--

Como su confianza en mi era lo suficientemente grande, y su sentido del control se nublaba gradualmente con cada sorbo, accedió, estaba tan mareada que le tomó cinco minutos subir de copiloto, y cinco minutos dormirse en el asiento, coloqué música para asesinar y conduje tan rápido como pude, por un instante sentí tener seis años, con un juguete nuevo entre mis manos, como todos estaban de fiesta, absolutamente todos, decidí ir al edificio donde está la oficina, donde me ha hecho sufrir tanto, como ya esto estaba planeado, no deben extrañarse si la historia parece el asesinato perfecto, ingresé sin problemas al edificio, coloqué su cuerpo en una silla ejecutiva y le hice tragar unas pastillas de ácido lisérgico, unas diez pastillas, yo solo tomé una para elevar la sensación, coloqué un gran plástico transparente en el piso, me serví un trago de mi botella nueva mientras las pastillas la llevaban lentamente al mas allá, la desnudé, la besé, la acaricié, la maldije, la golpee, y ahí,sin terminar mi primer trago violé sus nalgas como tanto lo soñé, violé su cuerpo sobre el piso frío, totalmente desnuda y con un condón, mientras penetraba su cuerpo repleto de droga y alcohol, sentía como moría pausadamente por sobredosis, entonces aproveche su agonía, y le corté los brazos y las piernas después de eyacular, aún viva, drogada, mutilada y desangrándose, acabé con su agonía y la decapité, me aseguré de no derramar una sola gota <<de nada>> fuera del plástico, empaqué bien sus partes y me las llevé de vuelta a mi auto, regresé a la oficina, tomé otro trago, revisé cada centímetro y nada estaba fuera de lugar, pasé por el cuarto de cámaras, borré cada minuto de video captado por las cámaras donde aquel cadáver y yo estuviésemos filmados, regresé a mi auto y me largué, ya casi acababa mi botella y ya casi amanecía, ya no se oían fuegos artificiales y yo manejaba por la costa, estacioné en un mirador y arrojé aquel paquete sangriento al mar, regresé a casa borracho, complacido y por fin logré dormir muy muy contento.

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