cabalgaremos a través de la penumbra,
la luna me guiará hasta tu ventana,
y una vez allí entonaré una serenata a tu salud.
Subiré a mi caballo esta noche,
atravesaremos el corazón del camino del diablo,
mi sombrero mi caballo y yo,
en busca del perfume de tu pecho.
Subiré a mi caballo esta noche,
caminaremos hacia el sol,
entonaremos un lamento triste,
mi armonica llora amargamente notas dolorosas,
Subiré a mi caballo esta noche,
la blanca luna será mi farol.
No hay comentarios:
Publicar un comentario