14/11/16

Superluna

Incompresible el brillo que irradió ese beso en medio de aquella callejuela oscura,
opacó los farolitos paliduchos de la esquina candela, 
tacones delgados marcando en ondas sonoras su poder y sensualidad, 
par de ojos curiosos lograron ver como la dama y el vagabundo se besaban con deseo,
pero la capa tersa de negro reflejada en los charcos, protege sus identidades,
labios brillantes,
falda sensual,
y lujuria en sus huellas,
no se pueden contar las veces en las que mojó sus labios en su nombre,
antes de mojarlos en su boca,
no se limitan en sentir,
son uno del otro,
sensorial las coordenadas de sus anclajes psicosomáticos,
se conocen desde ayer,
y ya se aman la piel,
ya se aman la mirada,
ya se tocan en la oscuridad,
derretidas quedaron sus papilas gustativas al probar aquella boca,
al probar aquel impacto de sabores color pasión,
al respirar aquel aire que nubló su cordura por un corto tiempo,
por un minuto ambos se imaginaban sin ropa, ambos al unísono,
otro dúo que tiene por testigo la superluna de un noviembre húmedo,
otro par de pieles amantes que tienen por verdugo el tiempo y su velocidad,
es cuestión de tiempo lograr consumar la unión de dos mareas atraídas por la superluna,
atraídas pupilas al dos mas dos, o al dos a la dos, el resultado es un solo bello espíritu lunar,
alineación de vibras,
perfecta alineación simétrica de cuerpos naturales y mentes espectrales.

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