y no la mejor, sino la última.
No es justo, demostrar amor y luego lo contrario.
No es justo, ser tu adorador,
y ser tratado como basura.
Pero está bien, eres libre,
lo sabes y lo sé,
eres libre como tus decisiones,
y yo, yo soy una estatua que solo podrá verte pasar,
y pasar, y pasar hasta que me derrumbe y ya no te vea.
Yo solo soy un puerto donde un día anclaste,
y un día zarparás y nadie te detendrá,
ni yo, ni mi amor, ni tus ganas, ni nada.
Disfruté mucho tu estadía y espero haber sido un lugar cómodo.
Un día incluso, dijiste que yo soy tu lugar preferido,
pero parece que otros lugares conociste,
mejores, más cálidos, más gratos,
más decentes y con más beneficios a largo plazo.
Esta bien, yo trataré de convencerme de aquí en adelante que nunca fuiste mía.
Eres flor liviana, ligera
y el viento es tu dueño.
Te amé, te amo y te amaré siempre dulce flor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario