5/4/16

Caminando en la Ciudad

Hoy, 
de nuevo, 
vagando solo en ésta ciudad ingrata, 
me tropecé con un natural aroma a ti, 
mi ser se estremeció fuerte y en un corto dejavu, 
logre besarte brevemente, 
con los ojos cerrados, 
y una cara de felicidad extrema y paz.

Caminando solo en la ciudad del pecado, 
choqué de frente con un espejismo de ti, 
juro que logre tocarte,
logré ademas, estabilizar mi psiquis y sonreír.

Hoy, 
caminando solo en la ciudad por la mañana, 
aún con la brisa fría acariciándome, 
te recordé con una sonrisa débil, 
con ojos grandes apuntando al horizonte y una pizca de deseo.

Hoy, 
caminando en la ciudad desesperante, 
escuché tu voz, 
en un segundo de debilidad que sufrió mi mente escuché tu voz, 
y te sentí deidad, 
te sentí la dueña de mi fé.

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