14/10/17

Vis Maior

Voy a dejar de tomar el medicamento que controla mi ansiedad, y caerán mis manos exóticas en tus ganas jugosas.

Puede que no me reconozcas cuando deje de ser quien aparento ser, en ocasiones cambia un poco mi voz, pero puede que no quieras que vuelva a ser ese ser.

Siempre escucho esa voz en mi cabeza, por las noches, esa que me desafía a someter tu voluntad a mi placer frenético.

Sin duda no escaparás a mis ojos influyentes, tu aparente exquisitez será obligada a ensuciarse el vestido.

Caminaré por la cordillera oscura, solo alumbrada por la luna, llevando de mi mano la cadena que sujeta el cuello de tu tersura.

Y no trates de imaginarlo que no lograrás entender el nivel de sobriedad que se necesita para ser parte de éste juego.

Observa mis ojos, que ellos se fascinarán al ver como tus pupilas se tornan en chispas débiles por la vejación.

Luego de pronto despierto y trato de olvidar todas las ideas osadas que siembra aquel sadismo en mi estado de mínima conciencia.

No se sí arrepentirme o alegrarme por tener la cualidad de poder captar tus mejores fantasías y hacerlas posibles en hogaño.

Quiero doblar tu primor por la mitad, mientras te despeino con locura, sin el menor cuidado, sin el menor sentimiento de culpabilidad.

Me opongo a toda regla impuesta referente a conductas que solo son consecuencia de la irresistibilidad, eres mi caso de vis maior.

Soy agua y metal, soy el elemento clave para viajar a través de tu tiempo, y tu estas viva, muy cerca del vórtice, estas en el epicentro de un nuevo y peligroso mundo.

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