14/2/17

Adoré II

Adoré cuando pintaste tu boca con magia y sensualidad,
adoré cuando confesaste temer amar,
adoré cuando llegaste con esa tranquilidad,
adoré tomar tu mano para juntos saltar al mar
adoré caminar a ciegas para ayudarme a confiar,
adoré el brillo de tus ojos en la mañana al despertar.

Adoré la mirada de tu regocijo empapada de lluvia,
adoré el abrazo sincero De la despedida con fobia,
adoré que aquellos años tu fuiste mi novia,
adoré que me amaras tanto a pesar de mi maldad obvia.

Adoré tener entre mi manos tu piel virginal y tierna,
adoré sentirte mía en cada gemido de voz infantil,
adoré que me adoraras sin excusas.

Adoré besarte infinidad de veces,
adoré verte y sentir en mi estomago el nadar de dos peces,
adoré cada lágrima que lloré con creces,
adoré haberme callado muchas estupideces.

Adoré soñarle antes de tenerle,
adoré tenerle sin temor a perderle,
adoré disfrutarle sin temor a llorarle,
adoré llorarle posterior a perderle,
adoré verle sonreír después de despedirme,
adoré despedirme sin poder verle,
adoré volver a llorarle por extrañarle.
adoré que con mi amor en su pecho te marchase,
adoré que entre tu uñas una fuerte pasión te llevaste.

Adoré cerrar mis ojos en cada beso profundo,
adoré cerrarlos para volar hasta afuera de este asqueroso mundo,
adoré conocer muchas lágrimas de tus ojos,
adoré conocerlas no por obligación sino por antojo,
adoré escribirte tantas cartas de amor,
adoré leerlas alumbrándome tu esplendor,
adoré ser tu amigo tu amante y tu escritor,
adoré de noches frías ser tu fiel consolador,
adoré adorarte sin ninguna condición,
adoré que nuestro idilio fue mas que idilio fue una pasión,
adoré besar tus pies en busca de bendición
adoré besar tu piel rechazando la redención.

Adoré conservar tu recuerdo porque me ayuda,
adoré conocer tu cuerpo perfecto sin intenciones oscuras,
adoré vivirlo contigo aquel amor con soltura,
adoré tocar tu cadera con mi derecha y con mi izquierda tu cintura,

Adoré escribirte estas lineas antes de hundirme en la locura,
adoré que la magia de tu ser me devolviera la cordura,
adoré confesar la herida que llevo y cerrar la costura,
adoré despedirme de nuevo de mi musa en la llanura,
adoré desaparecer caminando despacio en la espesura,
adoré arrastrar las cadenas de aquella supuesta blancura,
adoré amarte sin frenos y sin ninguna censura,
adoré por las buenas concretar esta ruptura,
adoré recoger la manzana del suelo que ya estaba madura.

Adiós te digo con mi alma sin ninguna frescura,
Adiós y no hasta luego a ti agua de manantial mi agua pura

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