Aquella fue una mañana diferente,
esa mañana la luna de oro disimuló cuando nos vio,
aquella mañana olvidaste desayunar alimento alguno,
preferiste desayunar epidermis con pecas y lunares,
preferiste beber mi saliva y mi sudor,
aquella mañana los espejos se empañaron.
la luz se mantuvo apagada y permitió el ambiente ideal para que tus demonios pudiesen salir a jugar en la huesuda torre donde almaceno mis pensamientos.
Mis huellas dactilares, esa mañana, conocieron la maravillosa piel de tus nalgas,
conocieron como se siente acariciar el polen de la profundidad de tus cavidades.
Mis ojos, esa mañana, parecían buitres en el cielo tratando de comer lo que tu majestuosidad dejaba caen en el colchón.
por tu maravilloso caminar besé tus pies,
por tu suave acariciar besé tus manos,
por tu blanca magia besé tu ojos,
por tu endemoniada pasión besé la fuente de tu lascivia con mis lengua llena de impudicia.
Tu, en medio de un orgasmo colorido,
me nombraste con palabras llenas de fuego,
supe entonces que podía avanzar aun mas a la profundidad de tu alma,
supe entonces que podía colocar la semilla de la oscuridad bajo tu lengua,
Fue una mañana de apretones obscenos,
fue una mañana repleta de concupiscencia.
esa mañana la luna de oro disimuló cuando nos vio,
aquella mañana olvidaste desayunar alimento alguno,
preferiste desayunar epidermis con pecas y lunares,
preferiste beber mi saliva y mi sudor,
aquella mañana los espejos se empañaron.
la luz se mantuvo apagada y permitió el ambiente ideal para que tus demonios pudiesen salir a jugar en la huesuda torre donde almaceno mis pensamientos.
Mis huellas dactilares, esa mañana, conocieron la maravillosa piel de tus nalgas,
conocieron como se siente acariciar el polen de la profundidad de tus cavidades.
Mis ojos, esa mañana, parecían buitres en el cielo tratando de comer lo que tu majestuosidad dejaba caen en el colchón.
por tu maravilloso caminar besé tus pies,
por tu suave acariciar besé tus manos,
por tu blanca magia besé tu ojos,
por tu endemoniada pasión besé la fuente de tu lascivia con mis lengua llena de impudicia.
Tu, en medio de un orgasmo colorido,
me nombraste con palabras llenas de fuego,
supe entonces que podía avanzar aun mas a la profundidad de tu alma,
supe entonces que podía colocar la semilla de la oscuridad bajo tu lengua,
Fue una mañana de apretones obscenos,
fue una mañana repleta de concupiscencia.
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