4/4/17

Acepté

Y cuando creí no poder volver a quitar las riendas a mis bestias.

Cuando ya estaba convencido que el exorcismo a mi lado oscuro había funcionado, 
acepté verte,
acepté tocarte.

Acepté, 
dejar ir sin control mi control.

Permití,
que sometieras a tu placer,
los engendros de mis demonios,
el producto del cuajo de la lujuria y la psicosis.

Tomaste entre tus manos el vómito de mi oscuridad, 
el desecho de mis oscuros placeres.

Te revolcaste en aquella cama con el sudor de un beso lleno de fantasía retorcida,
bañaste tu cuerpo con el fluido extirpado del tumor sexual de mi imaginación,
entonces, 
ahora, 
yace sin vida, 
pálido y moribundo mi lado bueno, 
y yo, 
de vuelta al ciclo sin fin.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *