Un hombre divisible,
invisible,
e invencible.
Emperador absoluto
de tus ojos,
ganador de besos y
caricias,
señor creador de
tus enojos,
campeón de las
delicias.
Tu cuerpo es sendero
abierto,
Donde libro las mas
duras luchas,
Tu cuello es mi
campo de batalla,
ven interrúmpeme en
la ducha.
Cintura de sueños
húmedos,
caderas de gran
pasión,
piel exquisita de
seda,
Para ti mi poema,
para ti mi canción.
Deseos exaltados,
como fiesta de
infantes,
deseos desbordados,
como sustos
infartantes.
Millones de miradas
estallan,
entre tus ojos y los
míos,
millones de
pensamientos,
amor convertido en
río.
Dulce perla de
belleza suprema,
dulces labios rojos,
estrellas llueven en
mi cama,
estrellas tus bellos
ojos.
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