15/11/17

El Segundero

Inefable danza entre tus alas, 
piel caliente y llena de llamas azules,
de noche en medio de tu sala,
un encuentro entre dos amantes comunes.

El silencio con el volumen alto,
escuchaba tu reloj y su segundero,
en tus gemidos escuché cantos,
amor, pasión y desespero.

Sudor y erotismo corriendo por mis hombros,
así como tu uñas juguetonas,
jamas pierdo la capacidad de asombro,
me encanta el canto que entonas.

Miedo de caer en el piso,
miedo de ser descubiertos,
miedo que no pudo ante el deseo que quiso,
lograr tu cariño o morir en el intento.

Un desconocido irrumpiendo en tu vida,
un allegado que se quedó,
un extraño y una aventura divertida,
un solitario que tu compañía prefirió.

Cuando vuelas no me besas,
planeas como águila con el viento de mi pasión,
empleas otras destrezas,
tu placer mi bendición.

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