Estoy muriendo lentamente y sin gloria, he sido enamorado de la manera mas astuta y vergonzosa, me encuentro tirado en la entrada de un infierno silencioso, yo, floté hasta ella, con el fin de usarla para cobijo y pasión, abrí con gran lentitud y recelo una ventanilla de mi corazón, dejando que su sonrisa se introdujera con cautela de ladrón, cuando la ventana estuvo totalmente abierta, ya no pude sacarle, no pude resistirme a su presencia, bastó con que ella me mostrase su brillo en la piel para que yo cayese como estrella fugaz en su cuerpo, la experiencia de años me había enseñado que un buen amante no debe levantar sospechas de su lado débil, ni mucho menos entregar su amor a quien se supone es la victima, pero esa mujer no cambió su expresión ante mi postura atacante, por el contrario, fui yo quien cambió sin darme cuenta, ahora que la confusión dejó espacio para mis pensamientos, me dije que era mejor dejar el asunto hasta allí, para evitar la tentación e ignorar el evidente peligro, así que empece a cerrar la ventanilla, pero me fue imposible, no puedo dejarle fuera, ella usa su magia para aparecer dentro de mi, me aterroriza me desespera, me domina este domina este amor que siento por esa cazadora de cazadores.
- Soy una reina- dice esa mujer, siempre que le suplico me deje ir.
- Soy tu reina . dice esa mujer ansiosa y emocionada, ahora estoy en tu vida y no podrás escapar, ella se queda mirándome, como esperando algo de mi, pero no puedo hacer ni decir nada-
- Admiro mucho los hombre de tu tipo- continua ella, - Tanto que vengo a demostrarte que puedo tenerte de rodillas ante mi -.
Si yo era - Soy todavía - uno de los últimos hombre con la habilidad de atrapar mujeres distintas y únicas, sobresalientes por su hermosura, pero ahora di un traspié y casi caigo al vacío, descanso tranquilo durante el día pero apenas cae la noche, su recuerdo vuelve a golpear con insistencia la puerta de mi mente, ahora desconcertado vago por estas calles cargando su pesado amor en mi espalda, rasguñada de la ultima vez que le hice el amor -Maldición- es demasiado para mi, y tu solo te limitas a sonreír complacida.
Acosado por el amor estoy hundiéndome en la locura, hay rastros de tu olor por todo el aire de la noche, que absurdo, estoy muriendo por el amor de una mujer, por el amor de una experimentada y hermosa cazadora de cazadores.

No hay comentarios:
Publicar un comentario