25/3/16

Piel en Llamas III

La vida no me hizo navegante, 
pero si me regaló un espíritu conquistador, 
gracias a el conocí tus mares.

La vida no me hizo aviador, 
pero si me regaló un espíritu intrépido, 
gracias a el conocí las nubes de tus pensamientos.

La vida no me hizo un hombre de muchas palabras, 
pero si me enseñó a leer tus gestos al intuir que solo te pertenezco a ti.

La vida no me hizo un pensador, 
pero si me enseñó a interpretar los lunares de tu cuerpo.

Es posible que La vida no me trajera hasta aquí para ti, 
pero sin dudar, 
seré tuyo para lo que quieras. 

La vida me enseñó tus ojos y no quiero ya dejarlos ir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *