Empapado de ganas de ti, me paseo como un león enjaulado, dentro de las frías paredes de la prisión en la que habito, sin mas riesgo que el llanto o la frustración, sin mas ganancia que una foto o tu voz.
Arrastro las cadenas de tu perfume en mi memoria, perfume de rosas rojas y detalles cariñosos, cariño engendrado entre noches de besos cautelosos, recuerdos rumiados con olor poético e historia.
Amor longevo no lo sé,
amor colorido por supuesto,
amor absurdo sin dirección,
amor de tiempo interpuesto.
Con la camisa mojada de apretones excitantes, he regresado a casa muchas noches oscuras, he regresado a casa muchas noches de locura, con la cara llena de labial y sensaciones excitantes.
Lamento saber que es un placer sentir molestia por no tenerte cerca, lamento saber que se siente bien están anclado a una dama delirante, lamento aceptar que esta maraña de <<cosas>> que eres tu, me aprieta el cuello para mi felicidad.
Lamento aceptar que me has convertido en un dichoso ambulante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario